El Servicio de Atención Domiciliaria (SAD) está pensado para ayudar a las personas con una autonomía limitada o en una situación de vulnerabilidad que necesitan apoyo en su casa para mantenerse en el domicilio habitual con unas condiciones adecuadas de convivencia en su entorno familiar y comunitario. Su finalidad es apoyar en la realización de las actividades cotidianas de la vida diaria. En el modelo de SAD de proximidad se ha promovido la conformación de equipos de profesionales que atienden a un conjunto de personas que viven en un territorio delimitado, a fin de favorecer la atención personalizada y flexible de las personas usuarias y mejorar las condiciones de empleo de las personas trabajadoras.
A partir de un diseño cuasi-experimental, tanto en una primera evaluación piloto como en la evaluación de la intervención, se analiza el impacto del despliegue del SAD de proximidad en la salud y bienestar, en las condiciones de trabajo y de empleo, en la conciliación laboral y familiar y en la satisfacción laboral de las personas trabajadoras del servicio.
Para más información sobre la evaluación y/o sus resultados puede consultar la ficha técnica u otros productos de la evaluación.